María de Román Arenas
He aprendido varios idiomas, pero la sensibilidad fue – y sigue siendo – mi primer lenguaje, mi manera de leer y comprender el mundo.
Hola, soy María. Soy psicóloga sanitaria y Persona Altamente Sensible (PAS).
Mi misión es acompañarte cuando sientes que todo te atraviesa con demasiada intensidad. Cuando te has preguntado más de una vez si hay algo “raro” en ti, o si simplemente eres “demasiado”.
Trabajo con personas que viven desbordadas, que se sienten incomprendidas o que han aprendido a dudar de su propio valor. Personas a las que les cuesta poner límites sin culpa, sostenerse en lo que sienten o encontrar su lugar sin tener que apagarse.
Te ayudo a comprender lo que te ocurre sin juicio, a reconciliarte contigo misma y a mirar tu sensibilidad desde otro lugar: no como un problema, sino como una capacidad profunda que, bien acompañada, puede convertirse en una fortaleza.
Juntas transformamos esa intensidad en claridad, criterio y recursos concretos para afrontar lo difícil sin perderte en el proceso. Para que puedas vivir con más calma, más coherencia y una sensación real de estar en tu sitio.
La Alta Sensibilidad (NAS/PAS) no es un trastorno ni una debilidad; es un rasgo de personalidad que implica un procesamiento neurobiológico profundo de la información, una gran empatía y una sensibilidad elevada a los estímulos externos. Es, en esencia, un modo de estar en el mundo con fortalezas y desafíos únicos.
Mi enfoque terapéutico es holístico, personalizado y centrado en las necesidades únicas de cada persona.
Creo en una terapia basada en el vínculo, donde la seguridad permite integrar la historia, y mejorar la salud emocional, para desplegar la propia autenticidad.
Para proteger la privacidad de quienes comparten su historia, estos testimonios se presentan únicamente con iniciales. Confío en que sus experiencias te den el impulso necesario para dar el paso y buscar apoyo profesional. No postergues tu bienestar; el mejor momento para empezar es ahora.
“María tiene una aptitud especial para crear un espacio seguro donde puedes hablar de todas esas cosas que en ocasiones te hacen complicado seguir adelante. Crea una conexión de confianza que facilita el manejo de tus emociones. Y, sobre todo, tiene una capacidad de escucha y de empatía que resulta sencillo abrirle tu corazón”. A.R. (mujer, Burgos).
“Me siento muy libre cuando hablo con María. Tiene una forma de ser que hace que la gente “baje la guardia” y permite que les ayude. Sabe cómo escuchar que es más importante que hablar. Y es muy rápida en detectar los problemas y plantear soluciones”. S.I. (hombre, Irán).
“Quiero agradecer a María desde el fondo de mi corazón. Es una persona de buen corazón, siempre está abierta a ayudar y es muy atenta. Es una gran profesional, con mucha experiencia”. E. H. (mujer, Ucrania)
“María es una de las mejores psicólogas que he conocido. Su presencia y apoyo fueron fundamentales para ayudarme a superar la crisis que estaba atravesando. Su serenidad, su profunda comprensión y su deseo genuino de ayudar, me hicieron sentir seguro y confiado en cada sesión. Gracias a ella, aprendí a conocerme mejor y a gestionar mis emociones de forma saludable. Me ayudó a recuperar la fuerza y a “volver a la vida” con una perspectiva más positiva y esperanzadora. Agradezco de corazón su paciencia, atención y dedicación a su trabajo. Es una persona maravillosa y una profesional excepcional. Su impacto, positivo, siempre permanecerá en mi vida”. S. A. (hombre, árabe).